El hotel JW Marriott Lima se complace en anunciar la completa renovación de sus habitaciones, reafirmando su promesa de innovación y enfocada en brindar a huéspedes y visitantes una experiencia de lujo refinada y cálida, característica de la marca JW Marriott.
A partir de esta renovación, el hotel da la bienvenida a sus huéspedes en espacios amplios bajo un concepto minimalista y sin complejidades, que a su vez combinan elegancia con conexión holística y sostenibilidad, pues maximizan el uso eficiente de recursos.
Las habitaciones equipadas con luces LED y sensores de energía garantizan un menor impacto ambiental al reducir en un 70% el consumo eléctrico. Además, la certificación FSC de la madera utilizada en los pisos garantiza que proviene de fuentes gestionadas de manera responsable. De la misma manera, el uso de piedras locales en la decoración, así como las mantas de alpaca bebé elaboradas por artesanos de la Sierra peruana, quienes provienen de comunidades a más de 3,800 msnm y están representado por la asociación Wayra, refuerza el compromiso con la sostenibilidad.
Por su parte los huéspedes podrán sumarse a esta consciencia ambiental haciendo un uso responsable del agua, optando por reutilizar las toallas y sábanas. Además, la propiedad eliminó las botellas de agua plásticas de un solo uso, reemplazándolas por envases de vidrio reutilizables y en cada pasillo dispuso de dispensadores de agua, los cuales permiten contabilizar cuántas botellas plásticas se han ahorrado gracias a esta práctica.
Las 300 habitaciones de la propiedad (276 entre categorías urban y contemporary, y 76 entre ejecutivas y las exclusivas suites) cuentan con zonas diferenciadas, una para descansar y otra versátil, ideal para comer, leer o trabajar. Esto otorga un carácter acogedor y mejora la fluidez del espacio, elevando la experiencia de cada huésped, convirtiendo al hotel en el sitio ideal para el viajero de lujo que prioriza su renovación y la búsqueda de su propio bienestar.
En general, los elementos de diseño rinden tributo a la cultura peruana y a su afortunada geografía, la cual resalta por la belleza de la vista al océano Pacífico y la impresionante franja costera que recorre los acantilados de Lima convirtiendo la experiencia JW Marriott en un viaje enriquecedor para cada huésped.
El diseño las habitaciones resalta los detalles auténticos y de lujo; por ejemplo, el cabecero de la cama está elaborado en cuero con detalles bordados inspirados en patrones de la época colonial. El diseño del baño, por su parte, está inspirado en las texturas que contrastan el encuentro de la Costa Verde del distrito de Miraflores con la ciudad. Los muros están compuestos por planos sobrepuestos: superficies lisas de madera y mármol que contrastan con las paredes de piedra Talamoye, creando una atmósfera que evoca la serenidad de un spa y despierta los sentidos del huésped.
El icónico hotel, referente de la hotelería de lujo en la capital peruana, estratégicamente ubicado frente al malecón de Miraflores, experimentó un proceso de renovación que inició con las áreas públicas y finalizó con las habitaciones, ofreciendo así un concepto elegante y moderno a quienes se reúnen en ellas, bien sean como huéspedes, durante eventos o en sus reconocidos restaurantes.
Las habitaciones se complementan con una variedad de servicios que enriquecen la experiencia de quienes visitan la propiedad. El hotel cuenta con tres espacios gastronómicos. La Vista es el restaurante principal, cuyo nombre obedece a la perspectiva privilegiada al malecón y al mar; allí es posible disfrutar de un amplio desayuno buffet, tea time y un menú a la carta para almuerzos y cenas. Por su parte el JW Lounge dispone de una propuesta Nikkei con alta coctelería de autor, y JW Market compila lo mejor de la pastelería gourmet. Adicionalmente, los huéspedes pueden mantenerse en forma en un bien equipado gimnasio siendo el más amplio en la ciudad en un hotel.